LUNEANDO LXXIX

 DAVE BRUBECK QUARTET

DAVE BRUBECK QUARTET“TAKE FIVE”

 Creo que fue en un documental sobre la música americana del cinéfilo y melómano Martin Scorsese en el que vi a otro gran melómano y músico, Clint Eastwood, sentado junto a un Dave Brubeck con el pelo nevado, aunque eso si, con su inalterable peinado. Me pareció un momento muy intenso, ambos tenían un gesto de complicidad y los ojos de Clint eran de admiración, de amistad reverencial. Intenso, porque sonaba a despedida de un Dave ya mayor, que moriría unos años más tarde.
“Take five” es una composición de Paul Desmond, el gran saxo alto de aquel cuarteto legendario de Dave Brubeck. En cuanto escuchen los primeros acordes la identificarán, porque entre otras cosas ha sido muy utilizada en el cine. Juraría que sonó por las calles de Londres en “Match Point”, esa película de Woody Allen, llena de claroscuros donde nada es lo que parece. Esta canción nos sirve también para homenajear a ambos genios, Dave Brubeck, en el piano, y Paul Desmond, al saxo. Brubeck nos dejó hace poco en 2012, Desmond mucho antes por un maldito cáncer. Tengo varios discos de Dave, ese pianista con pinta de americano medio, gafotas y con aspecto siempre impoluto. Adoro como interpretaba con su cuarteto el “In your own sweet way”, o la movida “Blue rondo a la turk”. Revisen, (para el que le interese) su disco “Love songs” de Columbia, y hallarán joyas clásicas como “Bésame mucho”, “My Romance” o “La paloma azul”, interpretadas en un piano cadencioso y susurrante, apoyado por la suavidad del saxo y el clarinete de Paul Desmond.
Pero toca hablar de “Take five”, una pieza de cool jazz, libre y moderna, y el tiempo dice que eterna. Elegante e imantada de ritmo desde ese riff inicial que te atrapa irremediablemente. Riff que ha sido copiado hasta la saciedad. Es imposible no cabecear o levantar sincopada la puntera del zapato mientras se escucha. Creo que es un compás de 5/4 el que acompaña toda la pieza, no me hagan mucho caso porque he escuchado mucha música durante mi vida pero no sé nada de pentagramas ni de lenguaje musical.
Por último, así de repente, como suceden las cosas que emocionan y dejan huella, entono un adiós o un hasta luego de mis luneandos. No lloréis demasiado o se mojará la pantalla. He disfrutado mucho buscando joyas musicales de muy distintas geografías, desde la fría Islandia (nada fría si se trata de “Sigur Ros), hasta la cálida Brasil de Vinicius (“Chega de saudade”), pero todo toca a su fin, y las neuronas de Atticus merecen un descanso. No obstante, les atormentaré con una sección dominical dedicada al lenguaje etimoilógico de Innisfree, no se lo pierdan. Ha sido un placer compartir con todos ustedes, innisfritas, mi música. Han sido dos años maravillosos de sección, de los que me siento orgulloso, y ahí siguen quedando colgados los setenta y nueve luneandos, que no son moco de pavo.  La despedida con un tema que suena a comienzo, a futuro, porque la energía ni se crea ni se destruye simplemente se transforma como dijo un ilustre francés. Un tema urbano, fresco, “cool”, perfecto para cerrar esta sección. Un abrazo para todos.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

 

¡Chisst!, suena el piano de Dave, Bélgica 1964…

 

Aquí está el momento del que hablaba en el comienzo, lo encontré por internet y efectivamente es un documental sobre blues del gran Martin Scorsese, observen la carita de Eastwood…

 

 

 

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LUNEANDO LXXVIII: “ELIS&VINICIUS II”(“CHEGA DE SAUDADE)

ORFEO NEGROFotograma de la película “Orfeo negro”(Marcel Camus;1959)

ELIS&VINICIUS II

(“CHEGA DE SAUDADE”)

Vinicius está embutido en una toalla mientras el sol de Bahía despunta discreto en un cielo limpio y tierno, sus ojos están hinchados por los estragos del llanto pasado y la melancolía recorre su cuerpo, aún recuerda los besos y los abrazos que no puedo dar a Elis, pero ella ya no está. La sensación es desgarradora y extrañamente dulce a la vez, su corazón está triste y alegre dentro de un mismo pecho. Entonces saca la guitarra y la rasguea con sus ásperos dedos de mecánico. Suenan tímidas las primeras notas del “Chega de saudade” de los maestros Jobim y Vinicius de Moraes, y Vinicius se da cuenta de que la tristeza es una fuente de belleza, y de que como decía Leonard Cohen la melancolía es la alegría de estar triste.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

 

Ilustramos nuestra canción brasileña preferida, “Chega de saudade” de los maestros Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes, continuando una triste historia que ya apareciera hace mucho tiempo en Innisfree, acompañada, en su día, de la inmortal “Garota de Ipanema”. Nos ha sido muy difícil escoger entre tantas voces femeninas o masculinas (Vinicius, Astrud Gilberto, Nara Leao,…) y hemos escogido a dos voces masculinas(llámenme machista, me da igual). Primero, al gran Caetano Veloso, por su elegancia. El brasileño hace poco pasó por el Price y por el primavera barcelonés, y nos congratulamos de que siga en la carretera con sus maravillosas canas. En segundo lugar, la versión de mi adorado Milton Nascimento porque le da un matiz de melancolía insuperable. Nos acordamos de Brasil, quizás por el mundial. Hay que hacer justicia, ya que este rico país no solo ha dado al mundo grandes futbolistas como Sócrates, Rivelino u “O rey” Pelé, también es tierra de enormes músicos y cantantes, desde los ya citados , hasta Toquinho, Baden Powell, Joao Gilberto, o las maravillosas divas y cantantes, Gal Costa, María Betanhia, Elis Regina o mi preferida María Creuza, a la altura de las Sara Vaughan, Dina Washington o Ela Fitzgerald, por qué no. En fin, que me lío, muchos “abracos y bejinhos” a todos…

Caetano…

Milton&Jobim trío…

*Si quieren conocer la primera parte de la historia de Elis & Vinicius, pulsen aquí: https://thewaytoinnisfree.wordpress.com/2012/05/07/elisvinicius/

LUNEANDO LXXVII: RODRIGO LEAO

 

 RODRIGO LEAO

 

“CINEMA”

Seguimos con los Rodrigos. Hoy le toca a Rodrigo Leao y su “Cinema”(2004). Primero toca vincular la escucha de este extraordinario disco a un difícil momento personal de enfermedad y desaliento, en el que descubrí que la música es una experiencia luminosa para el alma, ya que puede hacer que el universo cante para ti. Pero no nos pongamos tan profundos, primero toca decir quién es este Rodrigo Leao. Pues nada más y nada menos que el fundador de “Madredeus”, grupo insigne que abrió las puertas de la llamada New Age, asiduo de los insistentemente mencionados( y con justicia), “Diálogos tres” de Ramón Trecet.

Yo conocí el “Cinema”, como tantas otras veces gracias a este programa, luego mi querido hermano me lo descargó para hacer más llevaderos mis días en el hospital donde estaba ingresado. Recuerdo este disco y el “I’m a bird now”de Antonhy and the Johnsons, por aquella época. En el disco, que podríamos definir de sublime, colaboranmonstruos del tamaño de Ryuichi Sakamoto y una de mis cantantes favoritas, Beth Gibbons. Lo recuerdo como un sugerente cóctel de sonidos, de voces perfumadas que hablan diferentes idiomas pero se funden en un único idioma,la música. Les dejamos con un tema que suena a carrusel romántico, “Jeux d’amour”, y les recomendamos suurgente escucha.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Vuelen, dejense seducir por la extraordinaria voz de Helena Noguerra y la música de Leao…

LUNEANDO LXXVI: RODRIGO AMARANTE

 

 

 RODRIGO AMARANTE FUMA EN PIPA

                                                       Rodrigo Amarante fuma en pipa

“CAVALLO”

Fue en “Hoy empieza todo”, como tantas otras veces, en una entrevista con Ángel Carmona cuando conocí al protagonista del luneando de hoy: Rodrigo Amarante Castro Neves, cantante brasileño nacido en Rio de Janeiro, claro. Doblemente simpático porque es de mi quinta, nació en 1976. Dada mi condición de amante confeso de los ritmos brasileños caí rendido desde el principio. Carmona habló de un concierto en los veranos de la Villa de Devendra Banhart,( ¡y a mi se me ponían los dientes lagos!) en el que Rodrigo apareció de artista invitado, y como siempre fue muy expresivo, parece ser que el ambiente se iluminó no solo con la voz de Rodrigo, también con la luz de los móviles de los allí presentes que alumbraban cual escuadrón de luciérnagas. La gente apuntaba en la agenda el nombre de aquella criatura fascinante.
Y es que lo es, yo lo he comprobado en Youtube, allí he escuchado “Cavallo”, su disco de 2013, en el que demuestra que es un artista políglota (igual que su amigo y compatriota, ese espejo en que todo artista quiere reflejarse, Caetano Veloso) y versatil, con muchos registro. Un álbum cosmopolita, intenso e inmenso, y sobre todo, con muchos tempos. Temas en francés, cercanos a la “chanson”, en inglés, y en portugués, con el tono brasileiro, claro. Acérquense a este álbum y a este extraordinario músico y cantante, no se arrepentirán.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Me quedo con la primera del disco,  “Nada em vao”, esa voz profunda de lago milenario me recuerda al maestro Caetano (aunque a través del enlace pueden escucharlo completo y escoger su canción preferida)…

 

LUNEANDO LXXV: NEIL YOUNG (II)

 

NEIL II

“IF YOU COULD READ MY MIND”

Hoy celebramos con poesía y con una bellísima canción, “If you could read my mind”, de Gordon Lightfood, un artista canadiense con una dura carrera profesional por problemas de salud, que otro canadiense, uno de nuestros favoritos, Neil Young, sigue vivo y dando guerra, “on the road, again”, como cantaría el bueno de Willy Nelson…

 

CABALLO LOCO

Cuando Neil agarra la guitarra
flota en el aire algo que desgarra.
De repente su armónica suena
y los ángeles se mueren de pena,
un paisaje nevado atrás se queda,
una luz espectral que a los ojos quema,
las notas tristes de un piano que juega
con la melodía del cielo metida en un poema.

                                        Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Les aconsejamos la letra,que ofrecemos  en inglés y en español, saboréenla, también es pura poesía…

 

IF YOU COULD READ MY MIND (INGLÉS)
If you could read my mind love
What a tale my thoughts could tell
Just like an old time movie
‘bout a ghost from a wishin well

In a castle dark or a fortress strong
With chains upon my feet
You know that ghost is me
And I will never be set free
As long as I’m a ghost that you cant see

If I could read your mind love
What a tale your thoughts could tell
Just like a paperback novel
The kind that drugstores sell
When you reach the part where the heartaches come
The hero would be me
But heroes often fail
And you won’t read that book again
Because the ending’s just too hard to take

I’d walk away like a movie star
Who gets burned in a three way script
Enter number two
A movie queen to play the scene
Of bringing all the good things out in me
But for now love, lets be real
I never thought I could act this way
And Ive got to say that I just dont get it
I dont know where we went wrong
But the feeling’s gone
And I just can’t get it back

If you could read my mind love
What a tale my thoughts could tell
Just like an old time movie
bout a ghost from a wishin well

In a castle dark or a fortress strong
With chains upon my feet
But stories always end

And if you read between the lines
You’ll know that I’m just tryin to understand
The feelins that you lack
I never thought I could feel this way
And I’ve got to say that I just don’t get it
I dont know where we went wrong
But the feeling’s gone
And I just can’t get it back

 

SI PUDIERAS LEER MI MENTE (ESPAÑOL)
Si pudieras leer mi mente, amor,
Mis pensamientos te contarían un cuento
Como una película antigua
Sobre un fantasma salido de un pozo de los deseos

En un castillo oscuro o una gran fortaleza
Con cadenas en los pies
Sabes que ese fantasma soy yo
Y que nunca seré libre
Mientras sea un fatasma que tú no ves.

Si pudiera leer tu mente, amor,
Tus pensamientos me contarían un cuento
Como una novela de bolsillo
De esas que se venden en las tiendas
Cuando llegas a la parte en la que hay un desamor
Ese personaje sería yo
pero los protagonistas a veces fracasan
Y no leeràs este libro de nuevo porque el final
es demasiado difícil de aceptar

Yo iría a pie como una estrella de cine
que se quema en un guion de tres personajes
que entre el numero dos:
Una reina de pelicula para interpretar la escena
en la que sacaba todo lo bueno que haya en mí
Pero por ahora , amor, seamos realistas
Nunca pensé que yo podria actuar asi
y tengo que decir que no lo entiendo
No sé en qué nos equivocamos
Pero ese sentimiento ha desaparecido
y no puedo hacer que vuelva

Si pudieras leer mi mente, amor,
Mis pensamientos te contarían un cuento
Como una película antigua
Sobre un fantasma salido de un pozo de los deseos

En un castillo oscuro o una gran fortaleza
Con cadenas en los pies
Pero las historias siempre acaban

Y si lees entre lineas
Sabrás que sólo intento entender
Los sentimientos de los que careces
Nunca pensé que me sentiría así
Y tengo que decir que no lo entiendo
No sé dónde nos equivocamos
Pero ese sentimiento ha desaparecido
y no puedo hacer que vuelva

 

LUNEANDO LXXIV: “SOS MURCIA 4.8: ESPAÑA VA BIEN”


 MOTORIZADO II

                                                  Santiago “motorizado” y los suyos ( Foto de Atticus)  

“EL DÍA DEL HURACÁN”/ “DE LA MONARQUÍA A LA CRIPTOCRACIA”

Aviso para navegantes, esto no es una crónica al uso del último SOS Murcia, en el que Atticus estuvo presente. En la zona “Vip”, por supuesto. El subtítulo de este Luneando viene de que me puse a pensar en los grupos nacionales que pasaron por el festinal, y posiblemente fueron los que más me gustaron, de ahí lo del “España va bien”. Gran nivel. Lo puedo corroborar por lo conciertos completos y parciales que vi. Hubo un “buffet libre” muy variado, como dirían los sevillanos Pony Bravo.
Primero, en la parte más cañera, comencé con “Belako”. Sol de justicia, los conocía del “Disco Grande” de Julio Ruiz y me sonaron a gloria, guitarras, ganas, poderío electrónico y rockero de los vascos, que nos regalaron una canción en euskera. En esta bancada, los gallegos “Triángulo de amor bizarro”, ¡qué ganas tenía de verlos! Costaba crear esa atmósfera brumosa de ruido que les acompaña con casi treinta grados. La cantante lo confesaba, llevaba varios días lloviendo en sus tierras y esto no era lo suyo, para que engañarse. Brillaron sus letras corrosivas, irónicas, lejos del nivel de mojigatería acostumbrado. Apoteosis del ruido (en el buen sentido). “El himno de la bala”, “El espíritu de la transición” y “de la monarquía a la criptocracia”, por supuesto. Pero también sonó perfecta aquella “balada” tétrica, que saca romanticismo de pudrirse juntos en un ataúd. Que por cierto nos recuerda en la letra a unos murcianos, “Klaus&Kinski”. Se echó de menos a más representantes de la huerta murciana (Second, Parade, o los mencionados “Klaus&Kinski”, por poner tres ejemplos). Lamentablemente, nos perdimos al único grupo murciano presente, Neuman, y teníamos muchas ganas de verlos.
Bueno, pasamos al pop rock más digerible. Allí se encuentran los valencianos “La Habitación roja”, que tocaron en su mayoría su último disco bajo el sol murciano. Disco lleno de baladas y que peca de un exceso de intimismo, demasiado amor para nuestro gusto. Confieso que solo vi su concierto en la parte final, y luego en el “vip”. No obstante, bien, como siempre.
A destacar la afluencia de público en dos conciertos nacionales: primero el de “León Benavente”, del que vimos los compases finales y confirmamos que es un grupazo. Sonido perfecto y euforia generalizada en ese tema que dentro de veinte años seguirá teniendo energía, me juego el bigote, “Ser brigada”. También vimos los últimos momentos de los gamberros, críticos y refrescantes Pony Bravo. Ambos, León Benavente y Pony bravo ya fueron portadas de luneandos pretéritos, así que los dejamos. No asistimos al de Izal, porque, lo sentimos, no nos dicen nada (eso si, tuvo buena afluencia de público).
Finalmente, y para no pelearnos entre tanto grupo nacional, hemos seleccionado una preciosa canción de los argentinos, “Él mató a un policía motorizado”, “El día del huracán”, seguimos por tanto hablando nuestro bello idioma. Es lo que pasa con estos festivales, los argentinos tienen dos discos, “La dinastía Escorpio”, y “El día de los muertos”. Pues aquí descubrimos este último, que por cierto es su primer largo (¡vaya trabalenguas!). Nos encanta la autenticidad de Santiago “motorizado”, imagen del “antiglamour”, la “antipose”. Apareció en la zona vip como vemos en la foto, con chaqueta Nike y bermudas. Hay que decir que suponemos que sufría un esguince. El guitarra con una rebeca de cuadros muy de la época de Buddy Holly. En fin, no tenían las cejas depiladas, y Santiago más que tableta lucía unos hermosos michelines. Entre trago y trago de Cutty Sark ( ¡jo, ya van muchas marcas!, juramos que no nos han pagado un duro) cantó cuatro o cinco canciones en la zona “vip”, como quien está tomándose el aperitivo. Allí descubrí la joya seleccionada. Luego en el escenario “Jagermeister” (otra marca, ¡ja,ja,ja!; por cierto sabe a rayos). “Nuevos discos” una canción que nos encanta y que ya fue luneando, abrió un gran concierto, mientras un cosquilleo me recorría el cuerpo. Santiago, no es que sea Elvis sobre el escenario, hay que excusarle porque estaba lesionado, aunque no es un ejemplo de entrega en el escenario. Da igual, le adoramos. Hizo referencia a los Kooks, que a la misma hora tocaban en el principal, y no sé si este hecho lo encajaron muy bien. El caso es que yo disfruté como un enano, con su rock melancólico hermoseado con tintes psicodélicos, que en ocasiones nos hizo acordarnos de los planetas.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Aquí está la preciosa “El día del huracán” (perdonen el sonido algo defectuoso, pero quería que sonara en directo)…

No me pude resistir, en representación nacional este pildorazo bizarro, “De la monarquía a la criptocracia” (atención al vídeo muy al gusto Jess Franco)…

LUNEANDO LXXIII: JIMMI HENDRIX, EL GUITARRISTA ZURDO

 

 

 HENDRIX

“FIRE”

Me acordé de Jimmi, ese negro elegante, guapo y simpático, de los que se llevaban de calle a todos, con independencia de su sexo, por un programa de Radio tres, “seis por tres”, dedicado a la guitarra, claro. Pues eso, un seductor con y sin guitarra, aunque con ésta a cuesta era un maestro incomprendido. Podríamos decir que la guitarra gemía de placer en sus virtuosas manos. Un amigo amante de Eric Clapton decía algo así como que Clapton hacía el amor a la guitarra, mientras que Hendrix hacía otra cosa más sucia, pero que el resultado era igualmente excitante. Creo que es una buena forma de decirlo.
El programa del que hablábamos diseccionaba su participación en el “Miami pop festival”, en 1968, entre Monterrey y Woodstock, a punto de dar a luz su “Electric ladyland”. Como portada sonaba este “Fire”, que hacía que en mi sangre fluyera algo extraño y electrizante. Hoy mi luneando es de Jimmi, no puede ser de otra manera.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Sólo encontré la de 1969, Woodstock, increíble lo que es capaz de expresar en poco más de tres minutos con su guitarra este genio…