HISTORIAS ÍNFIMAS (XIII)

HASTÍO VERANIEGO”

20150707_183138“En el Brisas de Paraguaná”(foto de Atticus)

Enfocar la mirada detrás de un jarrón es un ejercicio de discreción. La culpabilidad del fisgón se vuelve vidriosa, se disuelve, deformada en un sutil juego de espejos. Tumbado en el confortable sofá del “lobby”, el cotilla teje y desteje historias basadas en elucubraciones más o menos demoníacas acerca de la biografía de los visitantes, no se sabe si ocasionales o clientes habituales del hotel.

En su aburrimiento demente cree ver a peligrosos agentes de la CIA, a vampiros con capa, a cobradores del frac con caspa, a payasos trágicos, a inspectores de hacienda calvos y coléricos. El recepcionista clava sus inclementes ojos en nuestro improvisado héroe de la nada, y éste irremediablemente lee en su mirada la existencia de un conspicuo e inextricable complot urdido en las sombras, en las esquinas, no se sabe si de su animada mente o de los pasillos interminables del hotel.

Cansado de la decepcionante realidad, el tipo decide salir a la calle para contemplar el suave lienzo que describen dos nubes exiliadas en la boca de un cielo plomizo. Sube a la habitación y abre un libro, “Odessa” de Frederick Forsyth, va por la página 92.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez