ESTO NO ES UNA CRÓNICA DE JAZZ

MEZQUIDA

 Mezquida según el ojo del gran José Fijo (“Ciudad Real en concierto”)

  Aviso, esto no es una crónica de jazz. Llueve y me voy corriendo (en la medida en que se pueda correr con una muleta a cuestas), con los pies mojados y el corazón caliente a casa a tomar una ducha (qué pijada de expresión, lo siento). Sigo corriendo, ahora en coche, es más cómodo. Marco Mezquida, ese pianista con cara de tímido que nos dejó con los ojos como faros en el concierto del batería Rob García (los que estuvieron allí saben de qué hablo), toca en el Aula Magna de Letras, con Carlos Falanga, batería argentino, y  Marko Lohikari, contrabajista sueco (de Uppsala, para más datos, la isla del torturado Bergman), en el mapamundi hay fronteras, aquí no.  Faltamos a uno, pero ¡volvemos a Universijazz! Comienzan con dos temas elegantemente encadenados, sin decir ni pío al distinguido público de Universijazz, que sabe a lo que viene. Digo esto, porque su jazz no es fácil,  jazz contemporáneo para exquisitos paladares. Antonio en la intro habla de Keith Jarret, y Mezquida lo confirma con sus dedos. Los músicos se pasean por sonidos intimistas (precioso el dedicado a una recién nacida), otros más sincopados, y escarceos con ritmos bluseros cercanos al gran Ray Charles. En fin, hoy he decidido no aburrirles con títulos. Me sorprende el bueno de Marcos cuando se refiere a Radiohead con relación a uno de ellos. No en vano, Thom Yorke siempre reconoció su obsesión por Mingus, y el “Kid A” (mi “prefe”, dicho sea de paso), tiene dentro mucha escala jazzística. Bueno, volvemos al concierto, ¿qué decir?, una suerte haber estado allí, en ese naufragio sublime que creció y decreció a golpe de baqueta, en esa revolución ordenada de talento, rodeado de sonidos y de abismos, abstraído en un pentagrama mágico que se escapa del tiempo y del espacio. Me voy a casa, y no puedo dejar de hablar del concierto y de los músicos, por eso inmediatamente escribo en mi móvil esta crónica, que no es una crónica de jazz, no, es solo la crónica de un fantástico día lluvioso.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Bueno, y ahora palabras mayores, “Black Orpheus” de Luis Bonfa, probablemente la banda sonora original más bonita que jamás se haya escrito…

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“ESCRIBIR UN BESO”

beso difuminado

“Beso difuminado” (Foto de Marlene M. Osorio Izquierdo)

Hoy, 13 de abril de 2015 (el año es circunstancial) es el “Día internacional del beso”…

“ESCRIBIR UN BESO”

 

Me afané en la difícil tarea de escribir un beso. No solo era la aventura de escoger la tinta adecuada, no, también era necesario seleccionar el momento preciso y precioso, así como la música perfecta que hiciera bailar al beso en el papel. Un beso bien dado requiere un olor transparente, pero ¿la escritura huele?,…, si acaso, duele. El trazo ha de ser cariñoso y el color, sí el color, nunca recargado, pero tampoco agonizante. Yo siento los besos como el azul de Rubén, ese azul flotante que los hace etéreos cuando juntas las bocas, o quizás como el rojo de los cielos rojos de Chagall, onírico y dulce, dulce y onírico.

Un tema muy serio es la humedad del beso, los hay lluviosos, ésos que se dan tras las ventanas, cargados de gotitas, y que explotan justo cuando la cafetera silba porque ya no puede más. Otros son secos como un sol de agosto, y saben a campo tierno de trigo. Esos suelen ser amarillos, por cierto. Bueno, creo que queda todo dicho, antes de escribir este beso universal, que no cambia ni se borra, por más que pasan los años y los daños, y por más que cambia el hombre. ¡Ah, por Dios!, me faltaba hablar del sabor. Los besos saben a fruta prodigiosa, claro, aquélla que crece solo en los labios del amado.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Para ilustrar este día tan amable, traemos los besos (porque son muchos) más elegantes, susurrantes, morosos, diferidos e imantados que jamás se hayan dado en una pantalla dos actores de cine. Son, la amantísima Ingrid Bergman y el “gentleman” Cary Grant en esa delicia llamada “Notorius” (“Encadenados”) del gran Alfred Hitchcock…

DICCIONARIO ETIMOILÓGICO DE INNISFREE (XI)

South Africa Mandela Memorial

*fotografía tomada de “vigoalminuto.com”

Hoy en nuestro diccionario abordamos por primera vez el lenguaje diplomático, con dos términos controvertidos. Y lo hacemos, congratulándonos por el acercamiento entre los Estados Unidos y Cuba, materializado en la última cumbre de las Américas, donde Raúl Castro y Barak Obama estrecharon afectuosamente sus manos. Cuba es un ejemplo de lo que comenzó en utopía y terminó en “putopía”(en seguida les aclaramos el matiz que aleja a ambos términos). Añadimos un tercer término, fuera de lugar, porque hoy, ya saben, manda la “p”.  En fin, pensemos todos juntos en que estos gestos nos llevan a un mundo mejor, y caminemos hacia la utopía, no la “putopía”…

“Putopía”: Utopía que se tuerce.

“Protoculo”: Regla ceremonial, diplomática o palatina establecida por decreto o por costumbre, cuya aplicación tiene consecuencias catastróficas.

“Politéismo”: Tendencia al consumo excesivo de distintas clases de té.

Bueno, y como hemos sido un poco pastelosos hasta aquí, les ofrecemos una auténtica “putopía” en imágenes y guitarrazos, los de Pearl Jam, con la visceral, “Do the evolution”…