LUNEANDO LXIX : ARCADE FIRE

 

 

 

 

ARCADE FIRE 

 

 

“REFLEKTOR”

 

 

En los últimos luneandos hemos abordado el tema nacional y ahora nos toca convertirnos en oyentes internacionales. Reconozco que el análisis no es tan sesudo como otros años  (en realidad nos referimos al año pasado, respecto del que desbrozamos un poquito más la cosa), y se limita a destacar un disco que ha agradado mucho a Atticus, y a señalar cuatro pinceladas de lo que hemos escuchado durante el 2013.

Resulta cansino ya identificar como tema del año el “Get lucky” de los  veteranos y siempre sorprendentes “Daft punk”. Creo que algún otro tema le podría haber hecho sombra, pero su ritmo pegadizo de radiofórmula pudo con el público. Por ejemplo nos ha sorprendido por lo fresco y colorista, el último trabajo de “Vampire weekend”. Un grupo británico que nos ha hecho quitarnos el sombrero y que habrá que seguir muy de cerca es “Temples”, que ya apareció en nuestro giro veraniego hacia la psicodelia. Atticus reconoce que no ha hecho los deberes como Dios manda, y tiene pendiente la escucha del último disco de “Queens of stone age”, para muchos el disco del año. Si puede afirmar, por las canciones que ha escuchado de su “…like clockwork”, que es una banda de rock como la copa de un pino. Cosa que por otra parte ya sabíamos.

Pero vamos al grano. El grupo que traemos hoy tiene varias cosas especialmente buenas. La primera, que son canadienses, como dos mitos aún vivos (toquemos madera, ¡por Dios!), Neil young y el gran Leonard Cohen. O como en otros campos, el siempre brillante David Cronemberg en la dirección cinematográfica, o Steve Nash, en la dirección del juego del baloncesto. En segundo lugar, que fueron el tercer luneando(qué tiempos aquellos), un lejano o no tan lejano 8 de julio de 2012 ( dos días después del cumple de Atticus, que nació bajo el signo de cáncer) con su luminosa habitación vacía. Si, no se han equivocado, se trata de Arcade fire. Atticus los conoció en los tiempos del “Funeral”, álbum denso y correcto del que recuerda aquel tema tan tremendo que se tenía que repartir en dos partes, el “Neightborthood”. La primera vez que escuchó una canción suya fue, como tantas otras veces, en un recopilatorio de la “Rock deluxe”.  Luego llegó el álbum de la confirmación, “The Suburbs”, una enorme caja de sonidos, rockeros, poperos, y giros hacia la música electrónica, algunas veces trufados con preciosos fondos orquestales (pensemos en el mencionado “Empty room”). Un álbum de ambientes, fotográfico, que te lleva a paisajes mentales, a cielos malvas pero también a soles radiantes. O al asiento trasero del coche que vemos en la portada, que nos recuerda a aquellos cines de verano de películas del estilo de “American graffiti”.

Se creó mucha expectación con el nuevo trabajo de los canadienses. Y llegó “Reflektor”. Ya el adelanto con el tema que da nombre al disco nos gustó, nos pareció elegante. Esa elegancia se trasladó al disco completo. Reconozco que no son los predios en los que se mueve Atticus habitualmente, más acostumbrado al rock, al folk o al pop. “Reflektor” es un giro definitivo hacia una música más electrónica, pero sin olvidar las bases rítmicas sólidas sobre las que se asienta el grupo. La primera sensación que me dejó el disco es que no es para nada repetitivo, ni supone una continuación del “Suburbs”, no. Lo que nos habla de la originalidad de la banda. “Reflektor” respira con total autonomía y supone la confirmación de Arcade fire, que ya juega en la misma liga que grupos como U2, Radiohead, Muse, Placebo, Pulp o Suede.

El disco tiene muchas cumbres, pero a nosotros nos parece que brilla especialmente “Here comes the night time”, con esa subida tan emocionante,  marca de fábrica de los canadienses. Un tema que tiene segunda parte, más lenta y caprichosa, que os ofrecemos igualmente. Ésta es otra de las marcas de fábrica de Arcade fire, el incluir distintos ritmos del mismo tema, que como el elegido acaba teniendo segunda parte. Y en esto siempre nos han parecido brillantes. También me pasa con los dos temas estructurales del disco, “Reflektor” y “Afterlife”, creemos que se parecen en muchas cosas sin que dejen de ser distintos, lo cual, a nuestro juicio, hace que el disco sea un círculo perfecto, insistimos, sin que en ningún momento parezca repetitivo .

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

 Primero un precioso vídeo con imágenes de la colorista película “Orfeo negro”, cuya banda sonora, por cierto, de los dos maestros braisleños Vinicius de Moraes y Antonio Carlos Jobim es una de las favoritas de Atticus, se la recomiendo. Esto es porque el mito griego de “Orfeo y Eurídice”  va en el hilo argumental  de alguna de las canciones del “Reflektor”. Si no la conocen, la historia (me refiero al mito griego) es preciosa pero triste …

Y ahora la parte II…

 

 

 

Anuncios

2 pensamientos en “LUNEANDO LXIX : ARCADE FIRE

  1. Excelente crónica Sr. Atticus. Coincido en la magnificencia del hit “Reflektor” y también en “After Life”. El disco no llega a la excelencia de “Suburbs”, pero es sin duda un paso adelante, al añadir matices electrónicos al sonido pop-folk de los canadienses.

    Espero tener la suerte de saludarle algún día personalmente. Saludos.

    • Seguro que si, amigo Stephen, recuerdo que el primer luneando dedicado merecidamente a esta banda que estuvo dedicado a una locura de tema, el “Empty room” se lo dediqué. Hoy confirma su excelente gusto. Saludos para usted.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s