LUNEANDO L: PEARL JAM (I)

 

 

 

 

 

 

popurrí 533                                                                                                              Foto de Atticus

 “Review mirror”

 

Para mi amigo Pedro

 

 

Concluimos el camino emprendido hace ya cuarenta y nueve ediciones, allá por un lejano 24 de junio de 2012 en el que despertábamos los luneandos con el “Monday” de Wilco. Señores hemos llegado al LUNEANDO L, y Pearl Jam es el grupo elegido para ocupar tan alto escalafón.   

Para Atticus es, a la vez, fácil y difícil hablar de esta formación de Seattle, por razones similares. Fácil, porque tiene todos sus discos (excepto sus muchos recopilatorios de conciertos o de temas más destracados), y sobre todo cuatro de ellos que para él son su póker, los tiene rayados de tanto escucharlos, a saber: “Ten”, su álbum más grunge para el gusto de Atticus; “Vitalogy”, un soplo refrescante de vitalidad; “Versus”, quizás su mejor álbum, y “No code”, el álbum con el que se rindió a sus pies.

Me queda explicar porque es difícil hablar de ellos. Pues porque Pearl Jam forma parte del mapa sentimental de la vida de Atticus, porque le recuerda muchos veranos, en la oscuridad de su habitación, y sobre todo el verano de 2010, cuando en el monte Kobeta por fin, pudo ver un concierto suyo. Hoy en luneando escalamos jubilosamente el monte Kobeta, como en aquel verano de 2010 en el BBK.

Pero remontémonos a los orígenes, no del grupo sino de Atticus ( advierto, me pondré un poco “moñas”). Saben cómo llegó a sus oídos Pearl Jam, pues gracias a una cinta negra de cromo, creo que TDK, en la cara “B”, cree recordar que escuchó varias canciones del “Ten” y su vida ya no volvió a ser igual. En la cara “A” no recuerda si estaba grabado el “Never mind the bollocks”( canela fina) o Metallica.

En fin, rápidamente le pidió música de estos señores a su mejor amigo, también en lo musical, que por cierto frecuenta bajo pseudónimo las praderas de Innisfree. Le grabó en otra cinta (¡benditas cintas!) un mítico concierto en Melbourne. Allí estaban “Black”, “Corduory”( qué Atticus siempre recuerda que escuchaba cuando estaba triste), “Alive”, “Daughter”, o el terremoto “Spin the Black circle”. Las lentas y las rápidas, las tristes y las alegres, todas ellas matizadas por la mermelada de perla contenida en la voz de Eddie Vedder. Por cierto, lo de “Pearl jam” hace referencia a un mejunje más o menos psicotrópico que, al parecer, preparaba el abuelo de Eddie. Luego ya vendría el “Ten”( qué recuerdos del “Oceans”), el “Vitalogy”( porqué no citemos “Bugs”, una locura hecha música), el “Versus”( habría tantas por citar, “Daughter” o “Policeman”, por ejemplo).

Sobre todo, hoy recordar ese día, esa noche en Bilbao, pegados a la pasarela por la que entraba el grupo hacia el escenario, en un lugar privilegiado, cerca de la voz de Eddie. Rompiendo un silencio reverencial, sonaron los acordes del “Do the evolution”. También recuerdo lo buen tipo que es Eddie Vedder, cuando subió al escenario a un chaval que sostenía un cartón en el que creo que ponía “quiero cantar Daughter”. Y vaya si la cantó, con una serenidad que nos dejó pasmados a todos. Para elegir una canción, hemos recurrido a retomar la filosofía con la que arrancó esta sección, es decir, la intención de escoger canciones movidas, refrescantes, zumos de naranja musicales…”Review mirror”.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Pearl Jam en su estado natural, el directo…

Atticus después de llegar a estas alturas, y valorando la escasa participación del respetable, dejará durante el verano de hacer estas crónicas excesivamente largas, y como con la canción de Pearl Jam, retomará la intención inicial de Luneando, que era seleccionar canciones que le llamaran la atención con una pequeña reseña. Algo que ,estarán conmigo, va mejor con los rigores del verano. Y como despedida de estos “Luneandos tocho”, escoge un primor contenido en el “Ukelele songs”, disco en solitario de Eddie, que es una delicia con altas dosis de romanticismo…

 

 

 

 

 

 

EL ANACORETA “versión magnifique”


 

 Atticus El Anacoreta 300 ppt (2)

                                           Ilustración por cortesía del maestro JuanLu

-Doctor, he de decirle que solo pienso en Ana. Solo sueño con anacondas, solo como anacardos y, por supuesto, solo leo el Analectas, a Anaxágoras y a Anaximandro. No paro de analizar la situación y no dejo de tomar analgésicos que agostan, poco a poco mi sufrida anatomía.

Todo esto me parece anacrónico y anatemático, ¿Me estaré convirtiendo en un anacoreta?. Pues si, eso creo: ¡Soy un anacoreta de Ana!

Me gustaría encontrar a alguien al que le ocurriese algo análogo. Dígamelo, Doctor, ¿seré “anamórficamente” sensible?, acaso estaré anamorado.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

LUNEANDO XLIX: L.A. “DUALIZE”

 

 dualize

 “OUTSIDER”

Hoy un cuarteto mallorquín. Tierra ésta que nos ha dado ( Sexy sadie), y nos sigue dando ( Oso Leone) muy grandes grupos. Su último álbum, el “Dualize” ( 2013), es un álbum lleno de honestidad y de buenos temas de pop-rock, que mantiene el interés en todo momento, aunque lógicamente tiene sus dos cumbres en “Dualize” y “Outsider”. Funciona cuando suenan los temas más rápidos, cuando suenan los lentos y en los tiempos medios.

Creemos que se han ganado a pulso el telonear a Lana del Rey en sus próximos conciertos en España. También creemos que una de sus grandes bazas es la voz de Lluis Albert Segura, su vocalista. En ocasiones, pareciera una extraña y seductora mezcla entre Eddie Vedder y Peter Gabriel.  Atticus menciona a su adorado Eddie porque recuerda que se los recomendó un amigo porque la voz del cantante de L.A. le hacía pensar en la del vocalista de Pearl Jam. Su nombre (el del grupo) figuraba un verano de hace ya varios años en la vorágine del cartel del Lowcost, y no me acuerdo con qué otro grupo coincidía. El caso es que Atticus solo llegó al final, y mientras repostaba para sobrevivir al maratón de conciertos se arrepintió por no haberles prestado más atención.

Seleccionamos la mencionada ya “Outsider”, que se encuentra en mitad del disco, (aunque recomendamos la audición del disco completo) un auténtico subidón desde el principio, con ese guitarreo serpenteante y las insistentes baquetas. Y hoy Atticus, como en luneandos anteriores también se acuerda del padre de Dean Cassidy, y se pregunta que sería esta canción en la voz del archinombrado Eddie Vedder…

 Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

LUNEANDO XLVIII: SIGUR ROS

 

 SIGUR ROS

“Starálfur/Fjogur piano”

 En Innisfree sabemos que ha llegado el verano, y por eso quizás subimos a esa pequeña isla llena de riquezas musicales llamada Islandia. Bjork, sin duda, la más conocida, y el bueno de Olafur Arnalds la más deslumbrantemente prometedora. Pues de allí es el grupo que hoy nos ocupa, “Sigur ros”. Atticus tiene recuerdos lejanos de cuando llegó a sus manos un disco de este grupo. Recuerda el “Hoppipolla”, uno de sus temas más conocidos, y cómo le sorprendió su sonido distinto, en el doble sentido, el de su distinción y el de su especialidad. Post-rock, música experimental, rock alternativo, dreamer, han sido muchas las etiquetas que les han puesto. Yo, como sabéis me resisto a la etiqueta, que es una conveniencia social que nos ha impuesto esta sociedad banal y bobalicona en la que sobrevivimos. También nos acordamos de aquellos Diálogos tres y de la pasión de Trecet hacia los islandeses.

Se les ha tachado de crípticos, de difíciles, de cerebrales. Y, probablemente lo son. Pero son de esos artistas que merecen una valoración un poco menos superficial que aquellas llenas de corrección política y aún estética. Lo único que a lo largo de todos estos años (pues llevan en activo desde, agárrense, 1994) puedo intuir es que su música ha vencido al tiempo. Y ha vencido críticas estériles. Han consolidado su estilo, quizás algo mayestático, pero lleno de serenidad y de poesía.

Asimismo han vencido esa supuesta separación con el público. Hace poco los oyentes de disco grande de radio tres catalogaban su concierto en el Decode capitalino, como el concierto internacional de 2012. De este año data su último trabajo, el “Valtari”, compuesto por ocho piezas impecables. Un disco que hace pensar en su autenticidad, en que es un grupo que cree en sí mismo, en ese estilo poético del que hablábamos. Al menos, en lo que Atticus conoce de su trayectoria, piensa que han sido bastante coherentes. En cuanto a la canción a elegir, creemos justo pinchar dos, una vocal y otra instrumental.

La vocal, “Starálfur”, de un disco anterior; y la instrumental, “fjogur piano”, que cierra el “Valtari”. Ambas son composiciones de una belleza incontestable, que hacen pensar en eso, en que la belleza es lo único que redime a la vida. Y en que dentro de la belleza, la música pertenece a un mundo que está muy lejos de la realidad, y que puede hacer que nos encontremos con multitud de sentimientos y de emociones. Hoy más que nunca déjense llevar por este sagrado mundo…

 Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Emoción en estado puro, “Starálfur”…

En un vídeo lleno de sentido artístico y de sensibilidad, la pureza del piano de los islandeses, “Fjogur piano”…

LUNEANDO XLVII: DE VIAJE CON MASTRETTA

 

 

 

MASTRETTA

“¡VIVAN LOS MÚSICOS!”

Hoy Atticus tira de archivo. Y empieza reconociéndolo, no le queda otra. Ayer no conciliaba el sueño, y “zappineando”(confiesa que dió con Masttreta mientras esperaba que le cayera encima a la pobre Sissy Spaceck el cubo con la sangre de vaca, en la terrorífica “Carrie”) topó en la 1 de tve con un programa musical en el que el cosmopolita combo liderado por Nacho Mastretta interpretaba clásicos populares, como “Las mañanitas” ( que cantaba el Rey David, el popular mejicano), “Desde Santurce a Bilbao” o “Eres alta y delgada”. Por cierto, la realización era bastante mala, porque la imagen y el sonido de los instrumentos no se sincronizaban, y los músicos parece que interpretaban, pero no música. En fin, eran las dos de la mañana, y supongo que eso no importaba.

El caso es que Atticus recordó este apunte que escribió en Enero de 2012, cuando los vió en Clamores con su hermana y una prima. Y se lo pasó pipa, porque sus actuaciones son divertidas, coloristas, un viaje, como señala la crónica. Ya los conocía porque visitaron Universijazz, en Ciudad Real, y renovó su entusiasmo por ellos. Hoy, como otras veces, jazz en Innisfree…

“Viernes 20 de Enero (2012),  Clamores, pasan las diez de la noche y los pasajeros de la sala Clamores esperamos ansiosos la llegada de los mandos del barco, bajo la dirección de Nacho Mastretta para comenzar el viaje. Ya han pagado el billete en la entrada.

De repente, se van sumando en el escenario, goteando poco a poco, los músicos, ¡ vivan los músicos!, como el título del último largo del combo. El sonido del clarinete, luego el del saxo, el contrabajo, el cello, el violín, el piano, la trompeta y la batería, anuncian una verdadera orgía de sonidos. Los pasajeros nos miramos con gesto de complicidad y sentimos un cosquilleo en nuestras tripas.

Esta bendita asociación musical son algo más que música, son una mezcla de olores, de sabores, de colores. De repente, estamos en Buenos Aires, podemos oler la espuma del río de la plata, gracias a las primorosas caricias que  Mariana Sorin aplica a su cello. Otras veces, nos muestra su virtuosismo con el fonofídel, un instrumento híbrido que conocí esa noche. La siguiente parada del viaje es Nueva Orleans, ahí ya intervienen el clarinete, el saxo, el contrabajo y demás.

El viaje también transcurre por Chicago y sus grandes edificios. Nuestros ojos rebosan de paisajes sonoros. Pero Mastretta no se queda ahí, nos conducen al cine, por momentos estamos inmersos en un vodevil barroco, que podría ser una escena de la felliniana “Y la nave va”. Otras veces, la viñeta parece sacada de una película de Billy Wilder ( quizás “Some like it hot”) o de Woody Allen ( porqué no “Balas sobre Broadway”).

Finalmente, nos trasladamos a algún país del este, yo que sé, Hungría, y suena música parecida al klezmer. Son unos auténticos camaleones, capaces de ponerse la piel de Piazzola, y después la de Duke Ellington o la de George Gershing.

En definitiva, un intenso festival se sonidos, un disfrute para los sentidos, una explosión de felicidad, que cuenta con la interactividad del público. El viaje concluye y la banda, se mezcla entre la tripulación, con sus instrumentos de trabajo, mientras ésta se destroza las manos a aplausos. Entre ellos el que escribe, al que aún le duelen las manos desde aquel día. Sólo cabe una posible despedida, nuestra contraseña particular,

¡ Vivan los músicos!”

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

 Aquí está su web, por si les queréis echarles un vistazo. Además, con esta crónica, Atticus, recupera una crónica perdida, ya que en la fecha en la que se escribió “The way to Innisfree”, era solo un embrión en el cerebro de Atticus…

http://www.mastretta.com/

La canción seleccionada, un clásico y una exquisitez, a la vez, “El último habitante del planeta”, en vivo y en versión instrumental, primero, para que comprobéis cómo se las gasta este fantástico grupo ( porfavor, dénle su tiempo , porque merece la pena), y luego la versión cantada,…

Un tema con misteriosas resonancias cósmicas al arrulllo de una bonita voz femenina…

 

 

 

 

CADENA DE MONTAJE

CADENA DE MONTAJE

Suena el despertador

y mi cuerpo está muerto

las sábanas son pesadas losas

de desencanto.

El perfume del café

activa mi cerebro

el choque de mis dientes

contra las tostadas

es la sintonía

de la rutina.

El agua fría

sobre mi piel

el recuerdo abismado de la tuya

el contacto del coche

el asfalto que gime

la gente caminando

como monigotes sin expresión

el dedo en el reloj.

Formo parte de

una cadena humana

que no tiene ojos.

Una cadena humana

que camina desnortada

hacia no sabe dónde

hacia dónde no sabe.

                                                                                                  Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Este cortometraje, “El empleo” , del argentino Santiago “Bou” Grasso, se exhibió en la I Muestra de corto social organizada por la Plataforma de voluntariado de España, que tuvo lugar el pasado 31 de Mayo en el “Círculo de bellas artes” de Madrid. Gracias María Navas por invitarme…


 

 



 

 

MARÍA,UN AÑO

 EL ABRAZO

                             “El abrazo” ( Gustav Klimt)

                                          Para María, en su primer año

María es la dulce fresa de mis días,

María es la flor secreta de la alegría,

el sol rojo de los mediodías,

¡ni más ni menos!, que la niña que yo quería.

Me gusta su sonrisa desdentada,

me gusta su perfil redondeado,

su nariz chatita y achatada

y de sus brazos verme rodeado.

Me divierte su carita enfurruñada,

me pierdo en su caricia perfumada

y sueño con la magia de sus manos,

me abismo en la nostalgia de sus ojos.

 

                                                            Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez