LUNEANDO XXXVII: “HOMENAJE A BEBO”

 

 

 

 

BEBO&CHUCHO                                                                                                          Bebo & Chucho

 

 

Murió Bebo, y con él, todos morimos un poquito. Noventa y cuatro años,  más de setenta de imponente carrera musical(que se dice pronto) en la que se codeó con los grandes nombres del jazz latino, desde aquellos inicios con Big bands de jazz afrocubano, practicando el Mambo con Pérez Prado. Él siempre defendió que su colega Israel López “Cachao”, también desaparecido, tuvo tanto que ver como Pérez Prado en la fundación del mambo. No vamos a hacer aquí una biografía de Bebo, un tipo amable y generoso, un poeta humilde del piano, que un día ya lejano salió de la isla para no volver más.

Con él la vida ha hecho justicia, gracias a ese melómano y cinéfilo maravilloso que es Fernando Trueba, que le sacó de un injusto ostracismo en esa obra primorosa llamada “Calle 54”, y todos, incluido Atticus nos quedamos con la boca abierta. Luego ya vendrían más proyectos, “El milagro de Candeal”, “El arte del sabor”, y otros tantos discos, por supuesto el “Lágrimas negras”. Gracias, Fernando, locos melómanos como Atticus te lo agradeceremos por los siglos de los siglos.

En un artículo bellísimo en el País el propio Trueba hacía un retrato lleno de cariño de su figura. Habría querido morir en Cuba, y en el artículo Trueba reconocía que él no hubiera tenido problema en volver allá para darle un gran abrazo a otro monstruo, su hijo Chucho, y a sus hijos y a sus nietos, pero cuando un tal Fidel hubiera sido elegido democráticamente por los cubanos. No era un hombre político, pero si íntegro. Fuera de polémicas políticas, nos queda lo más importante, la música. Bebo era un fino estilista, como su admirado Bill Evans, qué bien versioneaba su “Waltz for Debby”. Atticus siempre recordará un concierto memorable en el festival de Vitoria, en el alternó constantes standards pasando de un estilo a otro, el público estaba entusiasmado. Lamentablemente no lo vio en directo, fue por la 2, una tranquila noche de verano, y Atticus se queda con la espina clavada de no haberle podido ver en directo.

Bueno, en directo si le vio, junto a “El Cigala” en Barajas, corría el año 2003, y Atticus se iba a Atenas. Contempló perturbado a un tipo gigantesco y elegante con una cara afable dominada por una sonrisa contagiosa. La timidez o yo que se le impidió acercarse a darle un abrazo.

No podemos dejar de hablar de ese milagro llamado “Lágrimas negras”, un encuentro fantástico de músicas, de estilos, de talentos. Y es que Bebo destacó precisamente por eso, por controlar muchos estilos: la salsa, el mambo, el jazz afrocubano, el son montuno, y en definitiva las distintas formas de jazz latino. Pero aparte era capaz de clavar una versión de jazz clásico de Gergshwin o del mencionado Bill Evans sin pestañear.  En fin descanse en paz en Estocolmo el gran Bebo, estamos seguros de que por el Malecón el aire marino silba triste las lágrimas negras por su pérdida…

                                                                             Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Difícil decantarse por un tema, una aparición de tan sublime artista. Pero buscando y buscando me encontré con este piano solo delicioso compartido con el maestro del contrabajo Javier Colina, creo que puede dar la medida de su genialidad. En el camino se pueden intuir a Gergshwing y a otros, dejense acariciar por el piano de Bebo Valdés…

A PASOLINI

 

 PASOLINI

 

Muerde la bala

y  con su pólvora negruzca

sácale brillo al cieno,

métele miedo al miedo.

Aprieta los dientes,

a la vida hay que enseñárselos

como hizo Accattone,

para morder y probar su sangre,

y escupirle en la cara a la muerte,

porque Dios o acaso el diablo

conocen el teorema que dice que

todo es bueno cuando es excesivo.

                                

                                                             Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

 

LUNEANDO XXXVI: LA VIE EN ROSE

 

“LLEGÓ LA PRIMAVERA…LA VIE EN ROSE”

 

EDITH PIAF 

  EDITH PIAF

                                                                                    

Hoy la primavera toma luneando. Y, ¿qué canción puede definir a la primavera?, a Atticus se le ocurren varias (podría ser esa canción tan alegre de “facto delafé y las flores azules”, o aquel “de colores” que cantábamos de nenes; tranquilos, dejo para la infancia dicho recuerdo), pero la que suena más fuerte en su cabeza es “La vie en rose”. Canción que ha sonado en muchas voces ( por poner dos ejemplos alejados en el tiempo, nos encanta en la  de Satchmo o en la preciosa voz de Eva Cortés), pero en ninguna voz tan bien como en la de Edith Piaf. Allí, en esa voz llena de orfandad amorosa esta bellísima canción encuentra su casa. Decían que por dónde Atila pisaba dejaba de crecer la hierba. Pues yo creo que allá donde la Piaf cantaba seguro que las rosas, los claveles o las amapolas brotaban. Hoy hay poco comentario (podríamos cansarnos de hablar de la desdichada vida sentimental de esta “voz más grande que la vida”, simplemente no nos apetece) ,la sangre de Atticus hierve bajo el efecto del perfume soñado de las margaritas, y aunque el día es triste y lluvioso, la aurora anuncia una esperanza de futuro, la esperanza renovada de los días primaverales, días en los que el esplendor de los cuerpos femeninos solo es comparable al resplandor del sol vertido en los campos, en los arroyos, en las plumas de los jilgueros y en el lomo de las ovejas.

En fin, una luz, una paleta llena de colores especiales y mágicos que podemos encontrar en la voz inigualable de Edith Piaf…

 Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

“MATADORA: LA VACA DE BAKUNIN”(I)

 

matadora

                                                          Este cuadro es de mi amigo Julio Martín

Un intenso mugido despertó al resto de compañeras, que dormitaban perezosamente. Eran las seis de la mañana, acababa de despuntar el alba, y un denso vaho merodeaba por los hocicos de Matadora, también conocida como “la vaca de Bakunin”. En su establo se amontonaban apiladas las obras de sus “padres”, como ella los llamaba: “El capital” de Marx, “El libro amarillo” de Mao, la biografía de Lenin, “Los diarios de motocicleta” del Che Guevara. Nadie podía negar que se trataba de una vaca culta, y tendente a la izquierda. Pero su verdadero padre, su ideólogo de cabecera era Bakunin, y todas las noches hojeaba cariñosamente su “Catecismo revolucionario”, añorando un futuro más justo. Pero también había un hueco para las lecturas ociosas, y atesoraba un ejemplar de un manual de canto de la mismísima Callas para educar la melodía de sus mugidos, sin olvidar que debían ser látigos revolucionarios.

Cada mañana arengaba a las suyas con un discurso. Hoy le tocaba su turno a Lenin, “Un fantasma recorre Europa…”, y las vacas dejaban de comer y repetían mecánicas las proclamas de Matadora. “Revolución vacuna it’s coming”, “No dejes que te saquen la sangre ( leche)”, “ Quememos al granjero”. El establo estaba plagado de carteles subversivos.

Matadora era la cabecilla del grupo, e inflamaba las cabezas de sus compañeras con su elocuencia vacuna. Desde primera hora comunicaba sus “mugidos revolucionarios” a sus camaradas. Éstas estaban hartas de ser vejadas día si y otro también por las ásperas manos llenas de callos de George , el granjero, que extraía su leche sin contar con su consentimiento. Todo ello a cambio de un pasto de ínfima calidad, y con unas condiciones laborales asfixiantes. El progreso no había traído la felicidad, solo esos infames aparatos llamados “ordeñadoras”, que chupaban sin piedad, como sanguijuelas de metal, los doloridos pezones de las vacas. Había que hacer algo, y Matadora lo sabía…

( Continuará)

 Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

POESÍA CÓSMICA (II)

Hoy, “Día de la poesía”, no podía faltar la poesía en Innisfree, continuamos con la saga cósmica…

II

 

espacio1 

                                              para Marlene

Ya llegó el cometa

cruzando espirales,

agujeros negros,

tormentas de estrellas,

un millar de años luz acá.

Entre los rebaños y las acequias,

inundando arroyos,

con su luz amarilla,

quemando cosechas.

Los pastores ladran,

y los perros lloran,

el viento se adensa,

y las flores callan.

Ya se fue el cometa,

soñando caminos,

recorriendo sombras,

ya se fue, en silencio.

                                                                       Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Y qué mejor para ilustrar el poema que la música de un  genio cósmico que retorna, David Bowie…

A JACK KEROUAC

 

 

jack kerouac 

 

Trato de llegar sobrio a California,

veo a lo lejos el espíritu negro de la Coca-cola,

en relucientes luces de neón.

Mojo mis labios en bourbon,

y me olvido del peso de mi culpa.

Un intenso color albaricoque tiñe al cielo de fuego.

Escribo unas líneas en mi destartalado cuaderno,

no se si son éstos, u otros versos inyectados en sangre,

porque, de repente, mirando ese horizonte de Coca-cola,

esas colinas de cenizas,

esas nubes transparentes de cristal,

que lloran spodiodi y tristeza,

Dios me mira con los ojos de Winnie “the Pooh”,

y me doy cuenta de que nada era nada,

de que solo soy la mentira de la mentira.

                                                           

                                                                       Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez  

Entradas relacionadas: https://thewaytoinnisfree.wordpress.com/2012/07/09/on-the-road-la-fiebre-de-vivir/

     https://thewaytoinnisfree.wordpress.com/2013/03/13/haikerouac/

 

LUNEANDO XXXV: VAN MORRISON


 

 

 

 

 van morrison

 

 

“ASTRAL WEEKS”

 

 

 

Hoy es día de San Patricio, día especial en Innisfree, es su Santo patrón. Atticus tenía pensado continuar con la deriva burbujeante y subversiva iniciada con Tame Impala, pero la  interrumpe una semana en honor a San Patricio.

Abisma su mente en días como éste y recuerda su juventud en O’Lleary, en una atmósfera de humo y risas, el sabor tostado de una pinta negra, el sonido áspero de las voces de los lugareños, y la alegría nostálgica de la música celta.

Y a quien podíamos traer a Innisfree en tan dichoso día. Pues nada más y nada menos que al “león de Belfast”, Mr. Van Morrison. Este pequeño ( en estatura) gran músico con muy malas pulgas, al que a veces ( solo a veces), le traiciona su temperamento irlandés. Artista total, cuya enorme voz aúna a partes iguales R&B, jazz, soul o country. Una voz inigualable, infinita, que no se ha visto degradada por los años, desde que en 1976   bailara el último vals con Scorsese a ritmo de “Gloria”. Es uno de los grandes, de los incontestables, y como tal tenía que visitar Innisfree  ( ya lo han hecho algunos, Leonard Cohen, Neil Young, Eva Cassidy, ¡y lo que te rondaré morena!).

Aparte de su prodigiosa voz es un artista multiinstrumentista ( toca la guitarra, la armónica, el saxo alto y el tenor, el piano, la batería y el ukelele). Creo que es el día que más complicado es centrarse en una única canción, siempre he pensado que te compres el disco que te compres de Van Morrison, siempre habrá una canción que brille. Nos gusta mucho “Brown eyed girl”, por ejemplo, o la interpretación cargada de juventud del “Gloria” que mencionábamos ( aunque nos quedamos con la de Patti Smith). También me vino a la memoria, aquel blues “Don’t look back” ( no mires atrás) que clavaba con John Lee Hooker. Pero, instantáneamente, cuando pienso en Van ,pienso en “Astral weeks”, esa obra maestra de 1968. Y, entonces, lo difícil es elegir una canción de este disco. Le tengo especial cariño, porque me lo regaló un gran amigo en una de mis estancias en “Puerta de Hierro”. Para la revista Mojo es el segundo mejor disco de todos los tiempos, para Atticus quizás el primero.

Al final opté como tantas otras veces por el principio, la canción homónima que abre el disco, “Astral weeks”, un tema de largo recorrido, para disfrutar lentamente como se disfruta de una buena taza de café o de un paseo por el parque. Silencio, Mr.Van ya se ha calzado su sombrero y sus gafas negras, nos callamos porque éste genio tiene mucho genio…

 

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez