LUNEANDO XIX: NACHO VEGAS

 

NACHO VEGAS

 

OCHO Y MEDIO

 

Pour Enfant terrible

Hoy traemos a Innisfree a un tipo al que teníamos muchas ganas de traer, al asturiano Nacho Vegas. Y lo traemos por su doble condición, la de poeta y la de músico. Y por su autenticidad, por su integridad a prueba del oleaje de las modas, por su tozudez y por su marcado tono políticamente incorrecto.

Un gran amigo de Atticus siempre se refería a algo que Nacho decía, aquello de que en el amor no hay ni ganadores ni perdedores solamente supervivientes. Pues afirmaciones como esas le convierten en un poeta de la tristeza o de la melancolía tal como la define su admirado Leonard Cohen en una definición que ya conocemos aquí en Innisfree, “la alegría de estar triste”.

“Ocho y medio”, como la peli de Fellini que homenajeábamos el otro día, es música y poesía, la poesía de lo que no podemos evitar, de lo que dejó un dulce amargor en nuestras tripas. Narra la historia de amor de Nacho parece ser que con la componente de cierto grupo, pero como esto no es salsa rosa, nos importa un pijo. Eso es lo de menos, porque la historia de la canción es tan universal como la historia misma del amor y de sus consecuencias. Pues eso, disfruten del dulce y simbólico final de las cosas, y atentos a la letra…

       Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez  

        

                     

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3 pensamientos en “LUNEANDO XIX: NACHO VEGAS

  1. Vaya luneando nos trae usted, Atticus.

    De lo más grande de la escena patria. Sabe que conmigo a dado en el centro de la diana. Me emociona ver a Nacho en este lugar, rodeado de gente tan grande sin dejar de ser él mismo tan grande. Recuerdo aquel FMIC maravilloso, bajo un sol de justicia a las siete de la tarde, en el que tuvimos ocasión de dejarnos embriagar por este maldito de la música española.

    Allí sonó esta canción, entre muchas otras de sus Cajas de Música (una pena que faltara la voz de J) y su hacía poco recién estrenado “Desaparezca aquí”. Dos discazos sin discusión. Luego vendrían más joyas como “El manifiesto desastre” y alguna obra de caridad como el favor prestado a la olvidada señorita Rosenvinge en “Verano Fatal”. El disco doble con Bunbury…y Lucas 15 (por el que le estaré siempre agradecido). Sin olvidar su “Actos inexplicables”.

    Sé que es usted un enamorado de los títulos, imagino que con Vegas estará encantado en ese aspecto también. Son una declaración de intenciones en toda regla.

    Son tantas canciones,tan amplia la carrera del de Gijón, y tan numerosas las veces que he escuchado su discografía que nunca acabaría este comentario. Y es difícil porque se podría hacer un luneando con cada una de ellas. Porque cada una encierra una historia que él canta con pausa. Y así es como deben ser escuchadas.

    La que nos atañe y ha compartido en su blog es desgarradora. Un tema que siempre estará a la orden del día. Una melodía preciosa junto con una voz aspera. Así es el amor: dulce como el canto de un pájaro y aspero como papel de lija. Dejemos la prensa rosa, como dice usted, y quedémonos con la historia…una historia por la que muchos pasamos en algún momento de nuestras vidas:

    “en el amor no hay ni ganadores ni perdedores solamente supervivientes”,y así es.

    Acabo como empecé, este “chucho malherido” es el más grande. El gran poeta y compositor de nuestra generación.Es un cuentacuentos crudo e inmisericorde de actos cotidianos. Un suicida de los sentimientos. Un periodista del desamor…pero no solo eso. Además, desnuda su alma en cada canción y actuación, como buen maldito, hablando de sus historias personales o de las del vecino, o la tuya o la mia…las de todos.

    A veces con melancolía, otras con cinismo, otras escupiendo acido y otras con el sarcasmo más fino. Incluso riéndose de él mismo, cosa loable.

    Canta de todo y para todo el que quiera pararse a “escuchar”.

    Me ha emocionado con esta entrega, que lo sepa. Y conste no referencio ninguna canción porque no podría elegir. O las elegiría todas, más bien.

    Dejo “Ocho y medio” en oídos de su público esperando que le den una oportunidad al señor Nacho Vegas y su personal, único e íntimo universo musical.

    La alegría de estar triste. Bendita alegría. Y bendito usted, Atticus, por esta nueva joya.

    Un abrazo, me quedo disfrutando de la canción.

    • La verdad es que hay poco que añadir a su celebrado comentario, gracias por tan bellas descripciones de este maldito de la música española, no se puede definir mejor,…, ojalá sirvieran estos foros para que la gente empezara a escuchar música de verdad de artistas tan desgarradores como Nacho, tan deliciosos como la Buena vida, recuperar sonidos tan rompedores como Alameda, en vez de perderse, desorientados en las melodías adocenadas y anodinas de los aburridos top ten,…, en fin, hay que ser fuertes, siempre nos quedará Innisfree para dignificar a quien se lo merece.

  2. Pingback: LUNEANDO XXX | thewaytoinnisfree

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