OTOÑO EN PRAGA (IV): LA PRAGA ETERNA

                                                                        *Fotos de Atticus

 


“The powder tower”

 

Qué mejor símbolo de la eternidad de Praga que la torre de la pólvora, arteria principal de la ciudad , dónde los praguenses guardaban toda su pólvora. Los prusianos no acertaron a destruirla en 1757, menos mal, porqué si no la ciudad habría saltado por los aires.

 

“Reloj no cuentes las horas”

 

Otra torre emblemática dentro de la “ciudad de las cien torres” es la del reloj, el reloj astronómico más famoso del mundo, construido en 1490 por el maestro relojero Hanus, torre ubicada en la plaza de la ciudad vieja, corazón de Praga.

 

“A vista de pájaro”

 

Nos subimos a la torre y observamos la hermosa plaza de la ciudad vieja como si fuéramos un águila…

 

“El verdor de la memoria”

 Bajo un  cielo nublado, el husita Jan Hus preside la Plaza de la ciudad vieja.

“LA PRAGA NOCTURNA”

 “Reflejos dorados”

“Luces de la ciudad”

Al fondo, la iglesia de la Señora de Tyn, sufragada por los habitantes de la ciudad.

“El reloj de noche”

“Jan Hus y la noche”

“PASEANDO POR PRAGA”

 

“La vida en el tranvía”

Hace poco en Innisfree teníamos noticia de los tranvías de Lisboa, en Praga también circulan elegantes tranvías…

 

“Arte moderno en Praga”

Pues eso, el arte moderno también tiene su cabida en una ciudad tan artística…

 

                                             “Urbanismo”

Detalle de edificios con fachadas multicolores en el barrio judío…

 

“Transparencias a mediodía”

Transparencias en el Callejón del oro…

 

 

                                           “Crepúsculo incendiado”

Un sol incendiado nos dice adiós en el aeropuerto, mientras cambiamos nuestras últimas coronas. Volvemos a Madrid. Atticus echará de menos el sabor de la espuma de la cerveza negra Kozel. Recuerdos de Carolo y su imperio, de Anton y de Smetana y su mundo de sueños, de Franz y de sus pesadillas. Todos esos recuerdos nos imantan, la luz especial de esta ciudad monumental hierve en nuestras pupilas, la brisa del Moldava mece nuestras almas. “Volveré, ¡se qué volveré!”, grita Atticus con los ojos brillantes…

KONIEC

 

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

 

 

Nos hemos quedado un poco tristes, por eso, los músicos nos despiden con su alegría del metal del banjo, de la trompeta del saxofón en el precioso puente de Carlos, con una enorme interpretación del “St. Louis Blues” del maestro W.C. Handy, que disfruten y ¡hasta pronto!…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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LUNEANDO (XXI): COCOROSIE

 

“Tekno love song”

                                                                                                                                                                              Para Josune, mi amiga del Athletic


Hoy unimos este Luneando a una experiencia personal de Atticus y, por supuesto, a la fascinación que le produjo un grupo, un concierto, una canción. Corría el 25 de abril de 2010, y el circo Price de Madrid esperaba la actuación de Cocorosie . Atticus  había quedado atrapado, sobre todo por  su segundo disco “Noah’s Ark”, que ofrecía una música orgánica, una sugerente mezcla de estilos. Por supuesto, la electrónica ( con un sonido muy cuidado), guiños al country ( en “Oh, Saylor”), elementos folk ( como en el “Armmagedon”, que comienza casi como un espiritual), también guiños a la música brasileña ( “Brazilian sun”, con esos coros de Devendra Banhart tan cercanos al estilo de nuestro adorado Milton Nascimento).

Una gama de ritmos que nacen del más allá, cubiertos con un halo de misterio por la voz de estas dos hadas etéreas del pop electrónico, que mecen al tiempo con sus nostálgicas nanas. Voces que parece que proceden del fondo del mar, de los supervivientes de un naufragio y que emergen a la superficie como el eco de una caracola. Atticus se vio sorprendido por la gran afluencia de instrumentos, el piano, al arpa ( instrumento que le vuelve loco especialmente ) , el theremín, la guitarra,…., todos ellos dotados de un fuerte magnetismo. Pero, lo que sorprende en los discos de Cocorosie son los elementos sonoros, el sonido de un teléfono, gemidos, lamentos ( a veces encerrados en voces tan enormes como la de Antonhy and the Johnsons, en “Beautiful Boyz”)

A unos les podrá gustar más que a otros, lo que no se puede negar  es que la música de Cocoroise destila una rara belleza que es difícilmente catalogable, pero es valiente, y eso le gusta a Atticus . Todos esos sonidos contribuyen  a crear una atmósfera misteriosa, exuberante y tremendamente atractiva. Atticus reconoce que la  primera audición le dejó indiferente, incluso le espantó, pero  en sucesivas audiciones fue creciendo y metiéndose en su coco como un mantra o nana electrónica ( muy al estilo, porqué no decirlo, de los lamentos cósmicos de la gran Beth Gibbons de Portishead).

Sin duda, su “tekno love song”, canción que escogemos por su exotismo romántico, es eso, una especie de mantra o nana electrónica del más allá. Cantada con un lacerante tono lírico. Quizás lo más logrado es ese riff  enigmático y casi obsesivo.

El año pasado repitió en el Price.  Atticus fue testigo de su espectáculo en 2010, con motivo de la presentación del que hasta la fecha es su último disco ,“Grey oceans” y sin duda es peculiar. Una puesta en escena a medio camino entre “Nosferatu” y “Caperucita roja”. Vestidas con vaporosas y sedosas  túnicas, como si fuesen hadas que arrullaran nuestro sueño, estas artistas multidisciplinares , las hermanas Cassidy, se adueñaron del Price. Sonidos insólitos de instrumentos insólitos; al fondo, imágenes que parecían salidas de un sueño, y que construyen un espectáculo y una puesta en escena  que podríamos calificar de gótico-electrónica.

Atticus, con su perfecto traje de lino y su leontina de oro estaba al lado de una chica con el pelo rosa, el look no importaba, dentro de poco el sonido de las hermanas Cassidy nos iba a transportar a un universo donde estas cosas no importan…

Jorge Fernández- Bermejo Rodríguez

 

 

Hoy os “pinchamos” dos vídeos, ambos pura evocación, el primero ofrece la versión habitual  y el otro es de un concierto en Nantes en 2004, para que vean lo cambiantes y originales que son  las hermanas Cassidy , que convierten sus conciertos en experiencias muy especiales, Atticus casi que se queda con Nantes…

Nos vamos a Nantes, 2004…

POLVO DE ESTRELLAS

Siempre viví en un oscuro mundo de sombras,

pero un día quise atrapar el fuego que emana

de las estrellas, cuando se queman

bajo el efecto de tu mirada, y ¡me quemé de alegría!

Entonces, las sombras se disiparon con cada parpadeo tuyo,

y aún conservo en una urna dorada,

el polvo de las estrellas que eclipsaste con tus ojos,

son las relampagueantes cenizas de nuestro amor.

                                                                           Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

CUENTOS DE OTOÑO (VI): MELANCOLÍA

 

 

Había cumplido su sueño, estaba en Londres y se valdría de su espesa niebla para perpetuar su difícil modo de vida. Sentía melancolía de la decadencia de su palacio.

Salió de la pensión que tenía alquilada en busca del cementerio de Abney Park, un templo de silencio y de soledad. De repente se cruzó en su camino un individuo corpulento con arteras intenciones. Consiguió desasirse y clavarle sus dos afilados colmillos .  Se convirtió en su zombie particular, sometido a sus órdenes.

Poca gente conoce que el mismísimo conde Drácula libró a la ciudad de Londres de su odioso destripador.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

El pasado 8 de noviembre se cumplía el 165 aniversario del nacimiento Bram Stoker, el escritor irlandes universal creador de “Drácula”, uno de los imprescindibles de Atticus, seguro que la niebla y las brumas de Londres le ayudaron a concebirla. Hoy celebramos ese aniversario en Innisfree y sugerimos esta imprescindible lectura de otoño…

LUNEANDO ( XX ): BONNIE “PRINCE” BILLY

 

 

Bonnie “Prince” Billy

 

 

 

“Love comes to me”

 

Había tardado en aparecer en un luneando este ángel de la música independiente, este profeta de la belleza, poeta de lo efímero. Celebramos con él la vigésima entrega de luneando, Atticus está emocionado con vuestra impagable participación semana a semana. Bonnie puede parecer un artista algo desastrado, como desaliñado, sin grandes preocupaciones por la factura, por el acabado de sus discos.  Éstos y sus canciones pueden dar la sensación de poco pulidos, de inacabados, pero todos los que al menos ha tenido el placer de escuchar Atticus tienen la gracia de la espontaneidad, de la sinceridad, difícil en estos malditos tiempos que corren. Muchas de sus canciones pueden contener la emoción de una gota de agua.

Su voz y su música tienen un extraño lirismo que aflora poco a poco, pero para que este lirismo te atrape es necesario tener paciencia, como en general para el buen arte, eso si, el viaje merece la pena.

Resonancias del folk de Woody Guthrie, de Bob Dylan, la autenticidad del sonido típicamante americano está dentro de la guitarra de tipos como él, o como Lambchop, que sin grandes alharacas, ni juegos de artificio, son capaces de enmudecer con el simple susurro de eso, de sus guitarras a “pequeños grandes” auditorios, en fin, música para paladares que buscan algo más, absténganse seguidores de músicas de masas descerebradas.

Atticus no se quiere repetir, pero hoy es otro de esos días dónde escoger una canción de Bonnie es un completo dilema. Da igual, lo importante es que tenemos aquí a este artista tan especial…

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

 

 Elegimos una canción que es la pura descripción de la belleza, el “love comes to me”, en directo, en un concierto en Suiza, hace dos años, el piano envuelve la voz sincera de Wild Oldham. La hemos elegido porque está llena de vida, de emoción. Atentos a esa vibrante guitarra  que se apodera de la canción hacia el  final . Hoy es un día especial en Innisfree porque  Atticus está muy contento de poder mostraros  a este gran músico, cuya voz le hace estar al que la escucha más cerca de eso, de una belleza, a veces oscura y otras luminosa…

CUENTOS DE OTOÑO (V): DIARIOS DE LA FELICIDAD

Este texto surgió después de que Atticus quedara deslumbrado por el “Historias de Cronopios y de famas” de un tal Julio Cortázar y, sobre todo, por su final…

 

“Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural.

Las esperanzas lo saben, y no se preocupan.

Las famas lo saben, y se burlan.

Los cronopios lo saben, y cada vez que encuentran una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina.”

                                                ( “Historias de Cronopios y de famas”; Julio Cortázar)

 

                                                                          

                                                                  Para Julio, que juega rayuela allá arriba

 

 

 DIARIOS DE LA FELICIDAD

                                

I.      BREVES Y SENCILLAS INSTRUCCIONES PARA ALCANZAR LA FELICIDAD:

 

Dormir con un ejemplar ilustrado, a poder ser por Gustave Doré, de las Memorias de Julio Verne en la mesita de noche, junto al vaso de agua, sustituyendo el engorroso reloj despertador, para así dormir menos y soñar más.

Tener como mascota un tierno ejemplar femenino de manatí  con exactamente tres metros y treinta centímetros de altura y un volumen razonable, que nos sirva de colchón gigante las mañanas de los domingos, para que nos proporcione leche reciente y caricias mamíferas.  (*)

( *  Se admite la compañía de jovencita en edad núbil, siempre que tenga el pelo rubio , los ojos verdes y tendencia a la sensibilidad extrema )

Dar largos paseos por el parque más lejano a su residencia ubicado en su ciudad, transportando a su tierna manatí valiéndose de una correa ligera mientras hojea el periódico puesto del revés y ojea a una joven lozana que porta un carrito de bebé con ojos azules, precioso él y de nombre Fernandito. (**)

( ** Concebimos, sin menoscabo del irremediable objetivo de la felicidad, que el niño se llame Alvarito u otro nombre equivalente cuyo diminutivo no sea vejatorio para su personalidad )

Una vez en el parque, alimentar a las palomas ( def. científica- “Dícese de las ratas inmundas con alas.”) con trocitos de pan convenientemente impregnados de veneno para que no puedan volver a mendigar una mísera bolita de pan ni transmitir enfermedades a los transeúntes. ( ***)

(*** La anterior operación debe afrontarse pese a las lágrimas de nuestra manatí que observa como su idolatrado dueño alimenta a desconocidos en detrimento de su querida mascota )

Montar en globo alguna vez en la vida, para lo que nuestra tierna manatí deberá quedar relegada a la superficie, convenientemente amarrada a algún poste firme cercano a un hormiguero, para que se abisme observando la curiosa y graciosa marcha de las hormigas. (****)

(**** En caso de que no se encuentre un hormiguero próximo, aceptamos un     escarabajo errante )

Mantener una conversación diaria con un pájaro, sea gorrión, jilguero o ruiseñor. Absténganse buitres. ( *****)

( ***** Se incluye en la excepción a los loros, por una cuestión de revelación de secretos, ya que las conversaciones sobre la felicidad de cada uno tienen una protección cualificada, según  unánime jurisprudencia sobre el particular )

En el camino de vuelta a casa, siempre manteniendo agarrada la cuerda de nuestra manatí, pisar las baldosas del piso jugando rayuela.

Una vez anochecido cenar sopa. Éste es un paso imprescindible en el camino a la felicidad (******)

(****** El momento de la sopa se podrá acompañar con alguna polonesa de Chopin, la “Danza húngara” de Brahms, o “El fuego fatuo” de Falla, si el aspirante a la felicidad es latino )

Momentos esenciales para la consecución del universal objetivo de la felicidad. Antes de irnos a la cama con la lección 1ª para alcanzar la felicidad bien aprendida, debemos acostar debidamente a nuestra manatí, procurarle un vaso de agua, cerrarle la ventana adecuadamente para evitar un resfriado y sin correr las cortinas de las ventanas, pues los manatíes necesitan luz exterior para subsistir.

Llega el acontecimiento necesario  para el logro de nuestro ambicioso objetivo, la hora de dormir. Primero, comprobar lo ya aprendido, esto es, constatar la existencia del ejemplar de las Memorias de Julio Verne en la mesa de noche, que garantice la calidad de nuestros sueños, así como la presencia del vaso de agua, testimonio de que el mundo está compuesto en sus tres cuartas partes del líquido elemento.

Por fin, la coda de este abracadabrante proceso destinado a la consecución del esquivo objetivo de la felicidad, el momento crucial, quizás por la cruz que adorna la cabecera de la cama del aspirante a la felicidad. Comprobaremos que  la parte inferior de la cama está libre de dragones, alimañas y otros seres inmundos. Luego, meteremos el dedo en el vaso de agua, para comprobar su temperatura. Nos recostaremos en el colchón en decúbito supino, doblaremos levemente las rodillas, de forma tal que se forme un ángulo de exactamente cuarenta y cinco grados entre la pierna y la superficie de la cama, y giraremos delicadamente nuestro cuerpo hacia el lado preferido.

A la mañana siguiente despertaremos y, de repente, comprobaremos perplejos y con una mueca de amargura en nuestro rictus que el enigma de la felicidad se encierra en los sueños que se nos han escapado entre los dedos, y repetiremos hastiados, día tras día, el rito explicado de la búsqueda de la felicidad, como Sísifo con la piedra.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Julio conversa sobre el sentido fantástico de lo real y el sentido real de lo fantástico…

Atticus no se puede reprimir y os muestra  este vídeo sobre el texto “El perseguidor” , Bird y Cortázar frente a frente y el talento de fondo, y les aconseja que lean el relato completo…

Para rematar este largo post, Atticus haciendo sus pinitos en un slam poetry…

POESÍA EN ESPIRAL: “AQUÍ YACE UN RECUERDO”

 

                                      Para Marlene

 Aquí yace un recuerdo,

que tiene la piel de los sueños,

la sangre del tiempo

y suda en silencio.

En el silencio oscuro de mi cerebro,

se pierde en la noche,

que oculta un secreto,

más grande que el mundo,

más sordo que el viento.

Secreto cifrado, cifrado en tu cuerpo,

posado en tus labios,

que es la sal del tiempo.

El tiempo que fuimos

el tiempo que ha sido

de los días que fueron,

 y  ahora son recuerdo.

                                                                                               

                                                               Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

* Si pulsan sobre la imagen y la amplían, podrán leer el poema en espiral