CADA VEZ QUE YO ESTOY CONTIGO

Para Marlene, una sirena más allá del Atlántico

 Jorge Hernández Fernández-Bermejo ( 4 años)

“Le dió un beso alicatado,

                               que descendió por su epiglotis,

                                                                     hasta alcanzar el esófago,

                                                            y acabó taladrando irremediablemente su corazón.”

                                                                                                ( “El camino de un beso”; Atticus)

Mi corazón palpita, el mundo gira sobre sí mismo en un torbellino de 360 grados y el universo se expande. Entonces te ríes y con tu risa inevitablemente provocas la risa de las mariposas y un terremoto a nivel planetario y extraterrestre se avecina. A las cebras se le juntan todas las listas negras y se vuelven medio blancas y medio negras. Los cuellos de las jirafas se retuercen sobre sí mismos y se convierten en muelles gigantes de la selva.

¡Pintoresco espectáculo provocas tú con tu risa! Pero eso no es todo, porque los canguros se yerguen y caminan con andar fino y elegante, como si fueran pinguinos, abandonando su condición de marsupiales.

Pero el momento culmen, la coda de este proceso, llega con el beso, en ese momento crucial el cielo y la tierra se juntan en un espectáculo que no es de este mundo. Nuestro beso es un beso bilingüe, pues entiende de tu lengua y de la mía, un beso gigante. Desde que te beso, tu boca es el epicentro de mi cerebro, tu boca se convierte en el eje de mi vida, en la clave de bóveda de mi espíritu. Y cuando me das un beso de tornillo, entonces taladras mi corazón, desencadenando la revolución de todos los átomos de mi malogrado cuerpo. Yo me sonrojo como un semáforo, tú te ríes de mí sin piedad, y acabo ascendiendo inevitablemente a la luna. El cielo se torna de tu color favorito y no dejan de llover palomitas, nubes y gominolas de todos los colores. Una sinfonía de cohetes, principalmente azules y naranjas tiñen el cielo en mi ascensión a la luna, y tú lo observas impertérrita, pero con una sonrisa impagable dibujada en tu cara.

De pronto, todo se desvanece, los colores desaparecen, anochece repentinamente y tu cara se torna sombría. Reina la oscuridad en el cielo y las lágrimas inundan tu rostro. Dulce y amorosamente, sin prisa, van encendiéndose las estrellas y rodeando a su amada madre, la luna, que las arrulla bajo su cálida luz. Entonces en tu rictus se adivina una mueca de esperanza, y la luna te mira con una sonrisa que es mi sonrisa y nos besamos con esa mirada.

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

 

Anuncios

4 pensamientos en “CADA VEZ QUE YO ESTOY CONTIGO

  1. Es lo mas hermoso que he leido para cualquier mujer, en mi vida. Me siento tan emotiva…
    Gracias Atticus…
    Un besazo de vuelta desde nuestra cercania que pretende (y lucha) por existir.

  2. Me encanta la definicion de sentimientos encontrados que supone un beso bien dado.Todo el mundo debería tener la experiencia de un beso así,al menos,una vez en la vida.Besos

    • Un beso con las consecuencias del escrito le gustaría experiementarlo a todo el mundo, ¿no?, lo que si está claro es que hay besos muy especiales en esta vida, que recordaremos siempre,…, y de despedida, un beso!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s