JEREMY LIN: LA ESTRELLA DE NUEVA YORK

Eran las siete de la mañana y el despertador sonó inclemente. Despertó del sofá de su hermano para comenzar la batalla diaria. Debía darse prisa, pues le esperaban varios trasbordos de metro hasta llegar al Madison.

Bajó a la cafetería de la esquina, donde engulló con fruición un croissant, el zumo de naranja y el café con leche, mientras consultaba el New Yorker, que hablaba de lo mismo de los últimos meses, la jodida crisis económica, de la que el tenía una fundada opinión, no en vano se había graduado en Economía en Harvard; los Yankees habían vuelto a ganar y los Knicks, su equipo tenía una crisis de bases.

Durante el trayecto su rostro somnoliento traslucía los sueños de grandeza que se agolpaban en su cabeza. Cada mañana se tenía que someter a los indiscretos cacheos de la seguridad del Madison. En el vestuario entonaba como una liturgia previa sus oraciones y salía a la cancha, donde le esperaban sus compañeros.

El próximo partido era ante los New Jersey Nets, el equipo vecino, y la racha era nefasta, ocho victorias y quince derrotas, lo que desató una crisis en el equipo de la Gran Manzana, y una profunda reflexión sobre el modo de invertir su capital.

Él esperaba paciente en el banquillo su oportunidad. Faltaban tres minutos y treinta y cinco segundos para el final del primer cuarto, y el sabio y curtido en mil batallas Micke D’Antony le mandó que se sacara la camiseta. Su corazón aleteaba como una mariposa.

Hasta ese momento Jeremy Lin, el protagonista de esta historia ni siquiera tenía garantizado su contrato, el segundo más bajo del equipo.

El taiwanés de 23 años y 1’91 de estatura maravilló con su juego. Aquí comenzó la leyenda que aún continúa. En el partido faltaban Carmelo y Amaré, pero no fue obstáculo para que Lin se echara el equipo a sus espaldas. Lo llevó a una cosecha de diez victorias y sólo tres derrotas, con unos promedios espectaculares ( 14.6 puntos y seis asistencias por partido).

Hay más ingredientes que engordan el mito. Su exótico origen taiwanés, que casa muy bien con el ambiente multicultural de la capital del mundo, o el hecho de que se graduara como economista en la Universidad de Harvard, que no aporta jugadores a la NBA desde los años cincuenta. Su marcado carácter religioso, reza antes de los partidos, algo muy bien visto en el país del “In God we trust”.

Otro dato apabullante es que ni siquiera fue seleccionado en el draft, el sistema de elección de los jugadores procedentes de la universidad. Pasó sin éxito por Golden State y Houston, y terminó como moneda de cambio en Nueva York. Como curiosidad, se ha podido saber que fue ofrecido al Real Madrid de Messinna.

  

                                                                                                 Jeremy junto a sus compañeros

El número 17 de los Knicks ha sido portada de Time y dos veces seguidas tapa de la prestigiosa revista Sport Ilustrated ( Jordan es el único que lo ha sido tres veces). De él han hablado todos los periódicos, deportivos o no, las radios y las cadenas de Estados Unidos y del resto del mundo.

El éxito trasciende de lo deportivo a lo económico. Dos empresas de Taiwán y China han comprado los derechos de retransmisión de los Knicks, y se calcula un aumento del 300% en venta de productos, disparándose la audiencia de los partidos. Por supuesto, su camiseta se ha vendido mucho más que la de otras estrellas NBA.

Cierto es que la triste y prematura retirada del gran Yao Ming ha desplazado el “lobby” oriental de la NBA a favor de Lin.

El taiwanés de Palo Alto ( California) ha pasado de los insultos racistas a los vítores entusiastas. Ha hecho añicos el tópico  del jugador asiático blando, sin carácter y sin recursos.

Incluso la editorial Hachette Book ha anunciado una próxima biografía.

Sus estadísticas no han sido flor de un día,  tras más de veinte partidos oficiales a sus espaldas mantuvo unas magníficas estadísticas, superando los veinte minutos por partido, con 14’6 puntos de media, 6 asistencias por partido, 3 rebotes y casi un 50% en tiro de campo.

Y llegó el partido que lo consagraría para siempre. Los Lakers del rey Kobe visitaban el Madison. Jeremy bajó al rey de su trono con su electricidad. Su baloncesto tendría como acompañante perfecto el fraseo del saxo de Lester Young o el de John Coltrane. Pura vibración, pura libertad, un volcán que explota suave, pero que quema inevitablemente. Le hizo 38 puntazos en la cara a un jugador que cobra en una semana lo que él en un año.


Kobe vs Jeremy

 Es igual, los sueños no se miden en dinero. Es cierto que otros bases reputados como Deron Williams, le han parado los pies, o que su participación en el partido de los “Rookies” fue decepcionante, pero una progresión como la suya en la NBA no tiene parangón.

Solo una desafortunada lesión ha detenido tan meteórica progresión, y nos ha privado de su talento en los play-offs, donde los Knicks han sido barridos por los todopoderosos Heat . Caso similar es el de nuestro Ricky Rubio, la otra gran revelación de la temporada. Para ambos la temporada que viene es un reto y una oportunidad de confirmar que todo lo que ha pasado en esta no es un mero espejismo. Jeremy aún no se sabe si continuará en Nueva York, se rumorea que equipos como los Toronto Raptors o los Orlando Magic  están detrás del jugador mediático de la temporada.

                                      Las dos revelaciones de la nba han corrido la misma suerte

Jeremy es tan americano como el banjo, el claro ejemplo de que el sueño americano existe, y sólo se puede concebir en La gran manzana, en ese otro “teatro de los sueños” del baloncesto que es el Madison Square Garden.

 

Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

Anuncios

2 pensamientos en “JEREMY LIN: LA ESTRELLA DE NUEVA YORK

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s